¿Qué es un 'impeachment'?

El 'impeachment' es el juicio político que se lleva a cabo en el Congreso de EEUU contra el presidente del país. Según la Constitución estadounidense, el mandatario "debe ser destituido de su cargo si es acusado de y condenado por traición, soborno, u otros crímenes o delitos graves". 

Los pasos del proceso

1. Un miembro del Congreso acusa formalmente al presidente y presenta una resolución pidiendo su destitución.

2. La Cámara de Representantes estudia y evalúa entonces las acusación. Para que continúe adelante el proceso es necesario que una mayoría simple, es decir el 51% como mínimo de los congresistas, apruebe la destitución. Si se da el caso, empieza, entonces sí, el juicio contra el mandatario. 

3. En el juicio actúan como fiscales miembros de la Cámara de Representantes y como jurado los 100 senadores. El proceso es presidido por el presidente de la Corte Suprema de Justicia. Como en todo proceso judicial, el acusado, en este caso, el presidente puede tener acceso a abogados defensores.

4. Una vez acaba el juicio se procede a la votación, que la hacen los senadores, como jurado del proceso. Si el presidente es hallado culpable por al menos dos tercios (67%) de los senadores, el presidente es destituido del cargo. La jefatura del Estado pasa entonces al vicepresidente. Además, los senadores pueden votar después, con una mayoría simple, otras penas, como la prohibición de presentarse a un nuevo mandato.

Desde George Washington, hasta Donald Trump, Estados Unidos ha tenido 45 presidentes en más de dos siglos de historia política. De estos, tres han enfrentado un 'impeachment' o juicio político.

El caso más reciente es el de Donald Trump. Se le acuso en el primero de abuso de poder, al buscar ayuda del Gobierno ucraniano para sacar ventaja en su propia reelección en noviembre de este año; como también de obstrucción al trabajo del Congreso por bloquear los esfuerzos de los legisladores para investigar el caso; mientras que en el segundo se le acusa por por incitación a la insurrección tras el asalto violento al Capitolio. 

Tenemos también el caso de Bill Clinton, quien fue procesado tras ser acusado de perjurio en frente de un gran jurado y de obstrucción a la justicia, después de que mintiera sobre la naturaleza de su relación con la pasante Mónica Lewinsky y supuestamente también le pidiera a esta que mintiera.

Y el primero fue Andrew Johnson, quien ocupó el cargo por dos períodos a partir de 1865. Fue procesado por la Cámara de Representantes en 1868, solo 11 días después de que destituyera a Edwin Stanton, su "ministro de Guerra", quien no estaba de acuerdo con sus políticas.


El proceso como situación jurídica

El proceso como situación  jurídica es planteada por Goldschmidt y defendida por Calamandrei, Moretti, Fairen Guilén, entre otros respetados juristas.

Conforme a ella el proceso no representa una relación jurídica, sino una situación, vale decir, el estado de un sujeto frente a la decisión jurisdiccional final, que se aspira sea expedida en base al ordenamiento jurídico. Reposa así en una concepción dinámica del proceso, donde se pone énfasis en las constantes mutaciones que sufre éste durante su desarrollo. De esta manera, según la actividad que desplieguen u omitan los sujetos procesales se va modificando su estado, produciéndose diversas situaciones jurídicas en las que el juez se mantiene en cierto modo al margen por ser su conducción de orden funcional, además, de índole administrativa y política o constitucional.

Desde la óptica de esta teoría, una vez iniciado el proceso, las partes empiezan a variar sus estados y, con tales cambios, pasan a ser protagonistas cada vez de nuevas situaciones. Para tal efecto, deberán actuar sobre la base de un código de calificaciones de conductas que no tiene que ver con los derechos y deberes que tradicionalmente se ha afirmado tiene una persona. En todo caso, dentro del proceso lo que las partes tienen no es un derecho sino posibilidades de, por ejemplo, lograr que su pretensión o defensa sea reconocida en la sentencia. Esta posibilidad u ocasión procesal, les genera a su vez expectativas que consiste en la opción que tal hecho se produzca. A su vez, las partes tienen cargas que son deberes consigo mismos, de cumplir con los actos procesales.

Se ha objetado esta teoría aduciéndose: a) Que niega la autonomía del proceso; b) que no describe el proceso en forma técnica sino en base de las alteraciones que sufre en la realidad; c) que no se valora como es debido el rol del juzgador; d) que no concibe al proceso como una unidad; e) que las distintas situaciones jurídicas que postula representan en realidad la relación jurídica procesal que las enlaza.


El caso Pezweon

En Octubre de 2008 comenzó una historia entre el Pezweon e Indecopi, el Pezweon es una tira cómica reconocida en varias redes sociales y a su vez conocido por la mayoría de personas que han leído dicha tira.

El Pezweon es una caricatura peruana, es un pez de color azul con un par de testículos de color rosado. Su denominación sale del juego de palabras, al fusionar la muletilla peruana "pues" y la expresión ya conocida por todos nosotros.

"Las aventuras del Pezweon". Es el nombre de esta tira cómica, que a través de un humor absurdo representa situaciones cotidianas en las que El Pezweon es protagonista, ganándose el aprecio de sus más de 39 mil fans.

A fines de 2008, se inicio esta historia entre el Pezweon e Indecopi, lo primero que busco el creador de este personaje es proteger dicha creación a través de Indecopi, para lo cual acudió a la Dirección de Derechos de Autor e inscribir sus derechos de autor sobre el personaje, lo cual no representó ningún problema, pues en lo que se refiere a Propiedad Intelectual, toda obra o creación puede ser registrada.

Seguidamente, los creadores de este personaje intentaron inscribir al personaje como una marca de producto para distinguir ropa, en Setiembre de 2009 la Dirección de Signos Distintivos se pronunció con la resolución final en la cual denegaban dicho registro alegando que atentaba contra una de las prohibiciones del registro; "Signos contrarios a la moral y las buenas costumbres".

Dicha decisión generó tanta incomodidad e insatisfacción que muchos expertos en la materia se pronunciaron en contra de la misma e incluso esta disconformidad llegó a diversos medios de comunicación, los cuales, invocando elementales consideraciones de tolerancia pidieron su inmediata rectificación.

Los creadores de dicho personaje interpusieron un recurso de reconsideración en el cual trataron de presentar nuevas pruebas en las cuales se demostraran que dicho signo no atenta contra la moral y las buenas costumbres.

Dicho recurso se reconsideración fue de resultado negativo, argumentando nuevamente la Dirección de Signos Distintivos que, dicho signo era contrario a la moral y las buenas costumbres.

Los creadores manifestando su disconformidad, se pronunciaron alegando que la decisión tomada por parte de la Dirección de Signos Distintivos atentaba contra la libertad de empresa, toda vez que el merchandising relativo al personaje no podría ser protegido ante versiones bambas. Señalaron que si bien el personaje está protegido por derechos de autor, el registro de marca atenta contra la originalidad de camisetas y demás mercaderías que con la imagen del Pezweon se pongan en venta.

Los creadores del mencionado personaje apelaron a la instancia superior para de una vez por todas acepten el registro de su marca.

Afortunadamente, el Pezweon tuvo un final feliz, luego de aproximadamente dos años y medio, la Sala de Propiedad Intelectual otorgó el registro.


El proceso como relación jurídica

El proceso como relación jurídica es concebida por la doctrina alemana de la mitad del siglo pasado. Participan de ella autores como Bulow, Kohler, Castiglioni, Chiovenda, Rocco, Silva Melero, Ferrara, etc.

De acuerdo a esta tesis el proceso constituye una relación jurídica en la medida que diferentes sujetos (demandante, demandado y juez) actúan debidamente facultados por el ordenamiento jurídico para alcanzar un objetivo concreto, cual es dar arreglo a la controversia suscitada. El marco al que se ajusta tal participación lo representa la jurisdicción. 

Esta teoría es la que cuenta con mayor aceptación en la doctrina contemporánea. Sin embargo, existe discrepancia en cuanto a la determinación de las relaciones centrales o generales (que vinculan a otras menores) del proceso. Existen al respecto diferentes posiciones:

  • La sostenida por Kohler, quien estima a la relación jurídica en que consiste el proceso como dos líneas paralelas de relaciones que van del actor al demandado y de éste al primero de los nombrados. Puede catalogarse tal orientación como privatista.
  • La propuesta por Hellwig, quien rechazando la anterior concepción, considera que las relaciones primordiales del proceso no son paralelas, sino que adoptan la forma de ángulo, estando a la cabeza de ellas la figura del juez. Así, en la relación debe comprenderse al juez, que es un sujeto necesario de ella y hacia el cual se dirigen las partes y el cual se dirige a las partes. No existe en cambio, para esta tendencia, ligamen ni nexo de las partes entre sí: ellas están unidas sólo a través del magistrado.
  • La diseñada por Wach, quien considera que la relación jurídica configurante del proceso es triangular, al existir una serie de vínculos entre las partes, como lo que surgen en razón de las responsabilidades procesales. Esta última corriente es la que goza de mayor reconocimiento. 


¿Qué es el proceso civil ?

Desde el punto de vista jurídico, el proceso es una secuencia de actos que, constituyendo en sí mismos una unidad, se envuelven de manera progresiva y dinámica con la finalidad de dar solución, vía apreciación que tenga el órgano jurisdiccional, al conflicto de intereses o incertidumbre jurídica puesto a su consideración. El proceso así considerado aparece como un medio o estructura organizada y predispuesta a establecer y ejecutar el derecho de fondo, ejerciéndose dentro de aquél la potestad jurisdiccional del Estado y los derechos procesales de los justiciables.

El proceso implica además una relación que el ordenamiento jurídico establece entre las partes y entre éstas y los órganos jurisdiccionales. El hecho que los actos que se den al interior del proceso sean variados y múltiples, lo que da origen a un conjunto de vínculos, no enerva la idea de unidad del último. La unidad del proceso da lugar a que los actos que lo integran se interrelacionen y se encaminen de modo armónico a la finalidad que con aquél se pretende, y hace además que el valor conferido por la ley a cada uno de los actos procesales dependa de ese todo. Es así que los actos del proceso crean otros, o los determinan, complementan, restringen o anulan, en virtud de la dependencia existente entre ellos.

Rocco cataloga el proceso como el conjunto de las actividades necesarias para el desenvolvimiento de la función jurisdiccional civil, o sea, el conjunto de las actividades de los órganos jurisdiccionales y de las partes necesarias para la declaración de certeza o para la realización coactiva de los intereses tutelados por las normas jurídicas en caso de falta de certeza o de inobservancia de esas mismas normas.

Por su parte, Goldschmidt dice que el proceso civil o procedimiento para la sustentación de los negocios contenciosos civiles, es el método que siguen los tribunales para definir la existencia del derecho de la persona que demanda, frente al Estado, a ser tutelado jurídicamente, y para otorgar esta tutela en el caso de que tal derecho exista.

Monroy Gálvez define el proceso judicial como el conjunto dialéctico de actos, ejecutados con sujeción a determinadas reglas más o menos rígidas, realizados durante el ejercicio de la función jurisdiccional del Estado, por distintos sujetos que se relacionan entre sí con intereses idénticos, diferentes o contradictorios, pero vinculados intrínsecamente por fines privados o públicos.